La Importancia de Respetar la Distancia Mínima al Instalar Antenas: Evitando Interferencias

 La instalación de antenas en una misma ubicación es una práctica común en edificios y comunidades, pero requiere de una planificación cuidadosa para evitar problemas técnicos que afecten la calidad de las señales. Este artículo surge a raíz de una noticia reciente sobre la implementación de una red LoRa en una de las Islas Canarias, donde se observó a un técnico instalando un dispositivo LoRa justo al lado de una antena de recepción de televisión terrestre. Este escenario pone de relieve la necesidad de respetar una distancia mínima entre antenas para prevenir interferencias.

Cuando dos antenas se instalan demasiado cerca, pueden generar interferencias electromagnéticas que degradan la calidad de la señal que cada una recibe o transmite. Según normativas técnicas, como las establecidas en la Ley 49/1966 sobre antenas colectivas en España, se recomienda una separación mínima de cinco metros entre antenas colectivas para evitar problemas como acoplamientos, oscilaciones de armónicos o desequilibrios de impedancias. 

En situaciones donde el espacio es limitado, es posible instalar dos o más antenas en un mismo mástil, pero esto debe hacerse con precaución para evitar interferencias. Según las recomendaciones técnicas, las antenas deben estar separadas verticalmente al menos 1 metro entre ellas en el mástil, asegurando que las frecuencias de operación no se solapen y que cada antena tenga un ángulo de radiación libre. Además, es crucial usar soportes aislantes y verificar que los cables coaxiales estén bien apantallados para minimizar el acoplamiento electromagnético, garantizando así un rendimiento óptimo de cada sistema. Estas interferencias pueden manifestarse de varias formas:

  • Interferencia Electromagnética: Si una antena de televisión terrestre (TDT) y un dispositivo LoRa operan en frecuencias cercanas o en bandas armonizadas, la señal de una puede "contaminar" la recepción de la otra, causando pixelaciones o pérdida de señal en la televisión.
  • Saturación de Amplificadores: La potencia de señal de un dispositivo LoRa cercano puede saturar el amplificador de una antena TDT, resultando en una recepción deficiente de los canales de televisión.
  • Emisión de Armónicos: Los dispositivos electrónicos, incluidas las antenas, pueden emitir armónicos que interfieren con las frecuencias de operación de otros equipos cercanos, afectando su rendimiento.
En el caso de la noticia en las Islas Canarias, la instalación de un dispositivo LoRa —una tecnología inalámbrica de largo alcance usada para redes de IoT— junto a una antena TDT podría generar estos problemas, especialmente porque ambas operan en bandas de frecuencia sub-1 GHz (como 868 MHz para LoRa en Europa), lo que aumenta el riesgo de interferencia.

Soluciones y Recomendaciones
Para evitar estos inconvenientes, es fundamental seguir algunas buenas prácticas durante la instalación de antenas:
  1. Mantener la Distancia Mínima: Como se menciona en la normativa española, una separación horizontal de al menos cinco metros entre antenas es un estándar que ayuda a minimizar interferencias. Esto permite que cada antena opere en su propio "espacio electromagnético" sin superposiciones.
  2. Ubicación Estratégica: Instalar las antenas en puntos elevados y despejados, como azoteas, y orientarlas correctamente hacia sus respectivos emisores o satélites, reduce el riesgo de obstrucciones e interferencias.
  3. Uso de Filtros y Apantallamiento: En casos donde la proximidad sea inevitable, se pueden emplear filtros para bloquear frecuencias no deseadas y materiales de apantallamiento para reducir la radiación electromagnética entre dispositivos.
  4. Consultar a Profesionales: La instalación debe ser proyectada por Ingenieros e Ingenieros Técnicos de Telecomunicación y realizada por técnicos especializados que evalúen las frecuencias de operación de cada antena y garanticen el cumplimiento de las normativas locales y nacionales.

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