La subastas de la frecuencia de telefonía móvil no ha comenzado con buen pie y el Gobierno va a tener muchas dificultades para conseguir su objetivo de obtener una buena suma para sanear las arcas del Estado. Y es que en la primera jornada, 40 de los 58 bloques que se subastan han quedado sin puja. Y lo que es aún peor: tres de los ocho bloques de 800 y 900 Mhz, los más codiciados y los más caros (170 y 169, millones de euros cada uno, respectivamente) no han tenido ningún postor. En total, los operadores han puesto encima de la mesa alrededor de 900 millones de euros, sobre un precio de salida de 1.453 millones, según las cifras dadas a conocer por el Ministerio de Industria.
De los 18 bloques que han merecido puja, en solo en seis ha habido una mejora sobre el precio de salida. La banda de los 800 MHz, la que se disputan los operadores nacionales, ha sido la que ha tenido más actividad. En tres de ellas se igualó el precio de salida (170 millones) y en las otras dos han elevado la oferta hasta los 175,1 millones. Los dos bloques de 900 MHz, con un precio de salida de 169 millones, no han obtenido puja. Respecto a la banda de 2,6GHz, en la que pujan tanto nacionales como regionales, quedaron sin candidatos 37 bloques.
En el primer día de la subasta, que comenzó al mediodía solo se han realizado dos rondas, con participación de los 11 operadores admitidos a la subasta: las nacionales Telefónica, Vodafone, Orange, Ono, y Jazztel; y las regionales Euskaltel, Telecom Castilla-La Mancha, la gallega R de Cable, TeleCable de Asturias, COTA y la navarra Optanel.
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