Pagar el café con el móvil, comienza la batalla

El monedero. Ese pequeño o gran complemento que a todos nos acompaña es el nuevo protagonista de la batalla tecnológica. Pagar un café, el billete de metro o unos pantalones con nuestro móvil es lo que ocupa las cabezas pensantes de Apple, Google o Microsoft desde hace algún tiempo. También buscan su hueco en esta carrera los bancos, las compañías de tarjetas de crédito o las operadoras de telefonía. 

 Nadie quiere perder su sitio cuando se calcula que en 2014 uno de cada cinco usuarios de móvil podrá pagar el menú del día con solo acercar su teléfono al terminal del restaurante. Y 2020 es la fecha en la que los expertos coinciden que el pago con el móvil será un simple gesto cotidiano. La carrera para llegar a la meta en el negocio de la industria del pago, que solo en Estados Unidos mueve trillones de dólares, acaba de arrancar. Ocupen sus puestos y veamos quién es quién en la parrilla de salida.

Hace más de un año Google presentaba Wallet, un monedero en el móvil para pequeños pagos bajo la tecnología NFC, un sistema que permite pagar y traspasar datos rápidamente acercando el teléfono al terminal con el que cuenta la tienda. Microsoft presentaba hace unos días Windows 8 y con él de nuevo llegaba un servicio de pagos con NFC.

Por su parte, Apple acaba de mostrar al mundo su nuevo sistema operativo y toda una colección de novedades. Entre ellas, una cerraba el círculo. Se trata de Passbook, una aplicación monedero que nos permitirá almacenar todo tipo de tickets, desde una tarjeta de embarque a un cupón descuento o un billete de metro, y hacer uso de ellos. La integración de Passbook en el nuevo iPhone es para muchos la pista definitiva del interés de Apple por el pago con móviles. En ese sentido, los rumores ya apuntan a que el próximo iPhone 5 llegará, de nuevo, con NFC o al menos una tecnología similar.

Se calcula que en 2014 uno de cada cinco usuarios de móvil podrá pagar el menú del día con solo acercar su teléfono al terminal del restaurante.

Tenemos los teléfonos listos pero uno de los grandes obstáculos somos nosotros mismos, nuestro propio miedo a ese tipo de pago. Hasta ahora se han probado varios sistemas como Square, creado por un ex fundador de Twittter, o iZettle que con un pequeño adaptador transformaban el móvil del vendedor en un lector de tarjetas de crédito. Nada nuevo para el cliente que seguía ofreciendo su tarjeta y firmando para confirmar la compra.

Sin embargo, algo cambia o no hay tanto miedo, si con más de 11 millones de transacciones diarias, los ejecutivos de Square ya afirman que si es necesario se involucrarán en el pago por contacto, lo que sería NFC. Para superar ese miedo de los clientes a dejar a atrás las tarjetas de crédito, otros señalan el éxito de iTunes, con el que Apple cogería ventaja respecto al resto de competidores, ya que son millones quienes habiendo dado sus datos bancarios pagan sin problema pequeñas cantidades por aplicaciones, canciones o películas.

Otro ejemplo de cambio para los miedosos es la iniciativa de pago de las cafeterías Starbucks en Estados Unidos. Los expertos en Frapuccinos permiten desde enero pagar sus cafés y galletas con el móvil, y en estos meses ya han registrado un volumen de negocio por esta vía de 3 millones de dólares.

Fuera de las tiendas, otro ejemplo de compañía bien posicionada sería PayPal, el líder de las plataformas de pago con 100 millones de usuarios y 3.000 millones de transacciones en 2011 en móviles. Ellos también preparan un sistema alternativo al NFC con el que pagar tras escanear el código de barras del producto e introducir un PIN. Con muchos elementos a favor, su reto será acercarse a las pequeñas tiendas con las que PayPal no tiene por el momento una relación estrecha.

Con miedo o no entre los clientes, capítulo aparte protagonizan los bancos, las compañías de tarjetas de crédito y las grandes empresas de telecomunicaciones que también buscan su sitio. Alejados de las mejores posiciones están los bancos, mientras que Visa, MasterCard o American Express ya se han puesto manos a la obra con diferentes plataformas de pago y lo mismo han hecho las telefónicas. Sus proyectos se vinculan porque se necesitan en esta carrera de pagos con el móvil.

En este “todos juegan”, ya en 2010 Visa hacía pruebas convirtiendo el iPhone en el billete del metro de Nueva York. En España no nos quedamos atrás y ahora en los autobuses urbanos de San Sebastián se prueba el uso del móvil como billete. Con todo testado, es posible que en 2020 releamos este artículo con cara de extrañeza tras tomar un café, viajar en metro y comprar un par de pantalones sin llevar una moneda en el bolsillo.

Autor:   Óscar Hormigos
 
FUENTE | El Confidencial

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