Parece difícil de
creer si, pero la historia de hace unos pocos años con la transición de
la televisión analógica a la que conocemos hoy como TDT, se volverá a
repetir próximamente. Aquel “apagón digital” pasará a convertirse en el
denominado “dividendo digital”.
Más
detalladamente, las emisiones que comprenden los canales del 61 al 69 (
aquellos que comprenden la mayoría de los canales privados) serán realojadas
en el resto de sintonías, para dejar ese hueco a los nuevos servicios de
telefonía móvil.
Las
ventajas que nos propone este plan de dividendo digital es la de mejorar las comunicaciones
móviles, teniendo una mayor capacidad de cobertura para nuestros
dispositivos móviles, y adelantando la llegada de la tecnología 4g en más de un
año, según estimaciones gubernamentales. Además, una mejor eficiencia en
el reparto de sintonías, impulsando la mayor implantación de canales de alta
definición. Además, el gobierno español estima el crecimiento de la economía nacional en un 1% de PIB gracias a este plan.
Otra
readaptación de señales de televisión, teniendo tan reciente el apagón
analógico, puede causar un revuelo monumental, ya que las ventajas que se
ofrecen son mínimas con respecto a la inversión global que se
realizará para dicho plan.
Quizás el
momento ideal para realizar este dividendo digital hubiera sido cuando
se produjo la llegada de la TDT, la
situación del país no requiere una atención de este tipo a las señales de
televisión. ¿Movimiento de la economía? Muy probablemente, pero mantengámonos a
la expectativa del momento en el que el gobierno decida “informar” a la población.
Enrique Jiménez
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